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miércoles, 13 de junio de 2018

El oportunista


Tras dejar pasar unos días, de la famosa moción de censura, para reflexionar sobre qué puede pasar con este gobierno “Frankenstein” como lo denomina el PP. Antes que nada, he de decir que mentiría si digo que me ha dado pena la moción de censura sobre Rajoy. Como ya comenté en otro post, ha basado su gobierno de “derechas” en subidas de impuestos y un gasto público completamente descontrolado. 


Es más, he de decir que me alegro profundamente que por fin haya cesado en sus funciones, al que considero unos de los ministros más nocivos para la economía de España, que no es otro que Montero y su afán recaudador. Pero vayamos al tema que nos ocupa.

 Pedro, un gran oportunista, ha llegado al poder. Un poder por el que luchó, y se obsesionó. Fue tal dicha obsesión, que casi mata por su ego, a su centenario partido. ¿Quién diría que tras conseguir los peores resultados de la historia del PSOE, y con tan solo 84 diputados, iba a ser capaz de gobernar? Aunque veremos a ver quién gobierna realmente, y por cuanto tiempo... y si le dejan.
 

 Pedro, aprovechando una sentencia judicial por corrupción, has llegado a donde siempre soñó, la presidencia. Sin embargo, a mí como a tantos otros, este oportunista no nos engaña. Para comenzar, ¿Cómo puedes dar tus lecciones, cuando tu partido solo en Andalucía ha robado y desviado más de 6.000 millones de Euros? Me fascina la superioridad moral que los progresistas os auto atribuís. No tenéis ningún tipo de problema para señalar al de enfrente (aunque sea sin ningún tipo de pruebas), y después no sois capaces de miraros el ombligo.

Tu investidura ha sido posible gracias a un “rebujito” de partidos que no tienen nada que ver entre ellos, salvo un punto en común, el odio visceral al PP. De esta forma, tenemos por un lado a los independentistas catalanes, con su entramado de corrupción del 3%. Aunque, como cambian de nombre cada seis meses, habrá alguno que diga no son el mismo partido

Por otro lado, tenemos a las independencias vascos (PNV) de derechas, y los pro etarras (Bildu). A los primeros para salvar los presupuestos el PP, les prometió la nada despreciable cifra de 540 millones de Euros, que ahora están en entredicho. Algo bueno tendría que traernos esto.

           Y por supuesto a Podemos y su líder supremo… pero a estos ya les dedique  demasiadas líneas en otro artículo.

De momento he de decir que estoy más o menos contento con los ministros que ha elegido, de hecho alguno incluso me gusta, y créanme que me temía lo peor. No obstante, me da auténtico pánico, la nueva ministra de Hacienda. Antigua consejera de Hacienda de Andalucía, y una autentica experta en exprimir al ciudadano medio. Esperemos que no haga menos malo a Montoro.
No quiero entrar a comentar, que el ministro de cultura y deporte haya sido condenado por fraude fiscal, o que haya dicho públicamente que odia el deporte y los toros. O que algunos de los ministros, no sean capaces de hablar propiamente nuestro idioma, el castellano.  Algunos ministros, tienden a utilizar el género femenino y masculino, cuando con el segundo de ellos se engloba a ambos términos. En fin, lo mismo tienen que volver a educación primaria, para que le expliquen esto. Peccata minuta.
Como el PSOE tiene los aliados que tiene… ya están hablando de crear estados federales para recoger, ¿Todas las nacionalidades de España? El problema que tiene sanchez es que no tiene una concepción de país, y demasiado pronto a comenzado a bajarse  pantalones frente a los independentistas. Yo me pregunto,  ¿Acaso no es suficiente con los reinos de taifas, con Comunidades Autónomas como nombre?

Esperemos más acontecimientos, y veremos cuánto tarda en derrumbarse este castillo de naipes, antes de que se vean abocados a adelantar unas elecciones, que la mayoría de la ciudadanía pide a gritos.

Alejandro Sánchez de Ibargüen 


jueves, 24 de mayo de 2018

Vaya con el gobierno de derechas

Me encanta este gobierno, al que muchos denominan de derechas. Si bien el término de derechas está bastante anclado en el pasado, y empieza a ser sustituido por el de liberal, creo que no podría estar más alejado de la realidad. 


En lugar de reducir gasto público, y créanme que se puede recortar mucho, sin tocar la sanidad y la enseñanza. Nuestro querido ministro socialdemócrata Montoro, grabará  un nuevo impuesto a las empresas tecnológicas por los servicios digitales de las mismas. En vez de atraer empresas de este tipo, que suelen invertir fuertes cantidades de dinero en I+D, generar valor añadido, y por supuesto crear muchos puestos de trabajo. Prefieren la  estampida de las mismas, para poder sostener durante dos o tres años algo que es insostenible: las pensiones. ¿Se hacen llamar liberales, y solo suben los impuestos?
                 
Personalmente entiendo que un  partido es liberal  si fomenta la creación de empresas, baja los impuestos, y disminuye al fin y al cabo el poder de la administración pública. El liberalismo como corriente ideológica, siempre buscará limitar el  poder del Estado, porque desconfía de su poder sobre los derechos individuales. Nuestro querido gobierno sin embargo, se ha dedicado a seguir aumentando el gasto público e incrementar el peso del estado en la economia.

Hay muchos que defienden la actuación del gobierno en sus primeros años, ya que estaba acorralado por la deuda y solo podía subir los impuestos, aun a costa de sacrificar el consumo interno. Ya saben, si una familia paga más impuestos, tiene menos dinero disponible para gastar, por lo que no comprara ciertos bienes que si lo haría con esa renta. Esto provocaría a la postre, un estancamiento del conjunto de la sociedad española, al derrumbarse el consumo interno.

Compremos  no obstante “la moto” del gobierno, y aceptamos que ante la situación desesperada, la única salida era subir los impuestos. Pero los señores de derechas,  no solo los subieron, sino que supuso la subida de impuestos directos e indirectos más grandes en la historia de nuestro país.

Pero es que  su afán recaudador parece no tener fin. Se podría haber aprovechado la coyuntura económica para reducir duplicidades y triplicidades del sector público, eliminar empresas públicas que no generan ningún valor añadido a la sociedad, y reducir al fin al cabo el número de bocas agradecidas de TODOS los partidos políticos. No actuaron como el gobierno liberal que se les presupone, bajando los impuestos, sino como autenticos socialdemócratas, término por cierto que le gusta acuñar al PSOE. 

Este gobierno socialista, debería de empezar a preocuparse por respetar las libertades individuales y empresariales. Con este tipo de políticas y leyes cambiantes, no hacen otra cosa sino crear inseguridad jurídica y general pobreza a medio plazo. Empiecen a legislar de manera coherente, aunque viendo los resultados, casi mejor que no hagan nada, porque si lo hacen será para subirnos de nuevo los impuestos. La pregunta que me hago es ¿Cuando me tocara a mí?

Alejandro Sánchez de Ibargüen 

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